8 libros feministas (para el 8 de marzo)

Hoy, 8 de marzo, se celebra el Día Internacional de la mujer. Pero, ¿por qué se celebra en esta fecha y no cualquier otro día?

Sus orígenes se remontan a una de las primeras manifestaciones feministas. El 8 de marzo 1857, miles de trabajadoras de una fábrica textil de Nueva York se manifestaron bajo el lema «Pan y rosas» para luchar por sus derechos. ¿Sus reivindicaciones? Un recorte del horario de trabajo y el fin del trabajo infantil.

En Estados Unidos se habían celebrado diferentes actos multitudinarios relacionados con la reivindicación de la igualdad a nivel nacional, pero fueron las europeas las que celebraron por primera vez el Día Internacional de la mujer en 1911. Desde entonces, a lo largo del mes de marzo se han celebrado por todo el mundo diferentes reivindicaciones en favor de los derechos de las mujeres.

Y estas reivindicaciones han ido ampliándose poco a poco a lo largo de la historia, considerándose hoy en día que nos encontramos en el marco de una cuarta ola feminista.

Morder la manzana: La revolución será feminista o no será – Leticia Dolera

Es este uno de esos libros esenciales que nacen de la necesidad y de la urgencia. Porque Leticia Dolera necesita contar por qué es feminista y por qué todas deberíamos serlo. Un camino vital en el que se ha encontrado con personas inspiradoras, lecturas reveladoras, anécdotas —de las buenas, de las malas y de las peores— vividas muy de cerca o en primera persona.

Este libro es también la historia de mujeres valientes que marcaron el camino y cuyo ejemplo nos ayuda a despertar nuestras conciencias y también a enseñar a las más jóvenes.
Empezando por Eva, la primera que mordió la manzana, esta es una historia sobre todas las mujeres. Porque Leticia Dolera nos invita a abrazar una causa, que es la de todas las personas que soñamos con una sociedad justa.

Por mucho que nos hayan repetido que Eva pecó al morder la manzana, nosotras sabemos que aquello fue precisamente lo que la hizo sabia. Entonces ¿qué? ¿te apetece una?

Una obra de empoderamiento feminista para todas las edades.

La revolución será feminista o no será.

Una habitación propia – Virginia Woolf

«Una mujer debe tener dinero y una habitación propia para poder escribir novelas: y esto, como veis, deja sin resolver el gran problema de la verdadera naturaleza de la mujer y la verdadera naturaleza de la novela.»

En 1928 a Virginia Woolf le propusieron dar una serie de charlas sobre el tema de la mujer y la novela. Lejos de cualquier dogmatismo o presunción, planteó la cuestión desde un punto de vista realista, valiente y muy particular. Una pregunta: ¿qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? Una sola respuesta: independencia económica y personal, es decir, Una habitación propia. Sólo hacía nueve años que se le había concedido el voto a la mujer y aún quedaba mucho camino por recorrer. 

Son muchos los repliegues psicológicos y sociales implicados en este ensayo de tan inteligente exposición; fascinantes los matices históricos que hacen que el tema de la condición femenina y la enajenación de la mujer en la sociedad no haya perdido ni un ápice de actualidad. 

Partiendo de un tratamiento directo y empleando un lenguaje afilado, irónico e incisivo, Virginia Woolf narra una parábola cautivadora para ilustrar sus opiniones. Un relato de lectura apasionante, la contribución de una exquisita narradora al siempre polémico asunto del feminismo desde una perspectiva inevitablemente literaria.

El mito de la belleza – Naomi Wolf

«Una cultura obsesionada con la delgadez femenina no está obsesionada con la belleza de las mujeres, está obsesionada con la obediencia de estas. La dieta es el sedante político más potente en la historia de las mujeres»

La premisa de El mito de la belleza de Naomi Wolf es que, conforme avanzan las mujeres en la obtención de mayores libertades, derechos e igualdad, mayor ha sido el imperativo sociocultural que exige su adherencia a una ideología de la belleza esclavizante que ha reemplazado la anterior ideología doméstica, ampliamente criticada en su momento por las feministas Betty Friedan (La mística femenina) y Germaine Greer (El eunuco femenino). 

Según Wolf, este mito forma parte de un contragolpe en contra del feminismo que usa imágenes de la belleza femenina como arma política contra el creciente poder económico, político y social obtenido por las mujeres occidentales. Wolf argumenta que los parámetros de belleza son históricamente cambiantes y generalmente expresión de las relaciones de poder entre hombres y mujeres, así que la ideología de la belleza femenina puede interpretarse como un último esfuerzo por parte de los hombres para conservar la dominación masculina. 

El segundo sexo – Simone de Beauvoir

«Las restricciones que la educación y la costumbre imponen a la mujer limitan su poder sobre el universo»

«El segundo sexo» no sólo ha nutrido a todo el feminismo que se ha hecho en la segunda mitad del siglo, sino que es el ensayo feminista más importante de la centuria. Todo lo que se ha escrito después en el campo de la teoría feminista ha tenido que contar con esta obra, bien para continuarla en sus planteamientos y seguir desarrollándolos, bien para criticarlos oponiéndose a ellos.

«El segundo sexo», que es el ensayo de una filósofa existencialista, se encuadra en el ámbito más amplio de un pensamiento ilustrado que toma de la ilustración precisamente sus aspectos positivos, emancipatorios; ante todo, una concepción igualitaria de los seres humanos, según la cual la diferencia de sexos no altera su radical igualdad de condición. Al mismo tiempo, es un ensayo filosófico que analiza el hecho de la condición femenina en las sociedades occidentales desde múltiples puntos de vista: el científico, el histórico, el psicológico, el sociológico, el ontológico y el cultural. Se trata de un estudio totalizador donde se investiga el porqué de la situación en que se encuentra esa mitad de la humanidad que somos las mujeres.

El género en disputa – Judith Butler

«Cuando luchamos por nuestros derechos no estamos sencillamente luchando por derechos sujetos a mi persona, sino que estamos luchando para ser concebidos como personas.»

¿Y si habláramos de género? Si habláramos de género hablaríamos de Judith Butler, hablaríamos de su crítica a considerar que las identidades de género son inmutables y que estas encuentran su arraigo en la naturaleza, en el cuerpo o en una heterosexualidad normativa y obligatoria. Hablaríamos de poner en tela de juicio lo socialmente construido. Entenderíamos que hay que seguir luchando.

La mística de la feminidad – Betty Friedan

«Una mujer debe poder decir, y sin sentirse culpable, ¿quién soy y qué quiero de la vida?»

«La mística de la feminidad» es un clásico del pensamiento feminista que se publicó originalmente en Estados Unidos en 1963. Se trata sobre todo de un libro de investigación respaldado por un abundante trabajo descriptivo, y sólo como consecuencia de esto se acaba convirtiendo en un libro militante, lo que lo aproxima al otro gran clásico del siglo XX, «El segundo sexo», de Simone de Beauvoir. Friedan llama «mística de la feminidad» a esa imagen de lo «esencialmente femenino», eso de lo que hablan y a lo que se dirigen las revistas para mujeres, la publicidad y los libros de autoayuda. Es una horma moral, fabricada en esos años, en la que se pretende, como en un lecho de Procusto, hacer vivir a todas las mujeres. Es algo inauténtico que, si se intenta llevar a cabo, produce consecuencias cada vez más graves. Comienza por un difuso malestar y termina por producir enfermedades verdaderas. Precisamente el libro comienza con un capítulo titulado «El malestar que no tiene nombre». Estamos ante un libro extraordinariamente influyente que ha resultado ser decisivo en el acompañamiento de uno de los cambios sociales más determinantes del siglo XX: la posición y autoconciencia de las mujeres como grupo.

Política sexual – Kate Millett

«Uno de los mitos favoritos de la mentalidad conservadora consiste precisamente en que toda mujer es una madre en potencia»

El gran interés de este ensayo de Kate Millett -ensayo que, a pesar de su modernidad, se ha convertido en un clásico de la literatura feminista- radica en la coexistencia en su análisis de dos críticas, la literaria y la cultural, que permiten captar los nítidos reflejos que la literatura ofrece de esa vida que describe, interpreta e incluso deforma. «Política sexual» se divide en tres grandes partes. La primera gira en torno a la afirmación de Millett de que el sexo reviste un cariz político que suele pasar inadvertido la mayoría de las veces. La segunda parte es eminentemente histórica y su objetivo es aclarar la transformación de las relaciones sexuales tradicionales, experimentada a finales del siglo XIX y principios del XX. En la tercera parte Kate Millett se centra en las consideraciones literarias estudiando la obra de autores tan representativos de esa época como D. H. Lawrence, Henry Miller, Norman Mailer y, como contraste frente a éstos, Jean Genet.

La mujer eunuco – Germaine Greer

«El mundo tiene su alma, y yo mi sexo»

La primera traducción al castellano de este clásico del feminismo, best-seller internacional y punto de referencia ineludible en la historia del movimiento de las mujeres. Utilizando la historia, la literatura, la biología y la cultura popular, Greer revela el origen de actitudes y derechos fundamentales, introducidos hace apenas una generación.

Y, por último, os dejo una novela más de regalo de una autora que reivindica que feminismo no es solo igualdad entre hombres y mujeres, sino entre clases, sexualidad y «razas». El feminismo es, en sus palabras, antirracista, anticlasista y antihomófobo, o no merece ese nombre.

El feminismo es para todo el mundo – Bell Hooks

Los medios conservadores presentan a las feministas como mujeres antihombres, siempre enfadadas. Pero muy al contrario, el feminismo ha logrado mejorar la vida de todas las personas. Gracias al feminismo, todos vivimos de forma más igualitaria: en el trabajo y en casa, en nuestras relaciones sociales y sexuales. Gracias al feminismo, la violencia doméstica ya no es un secreto, se ha normalizado el uso de anticonceptivos y todos somos un poco más libres.

Deja un comentario